El Misachico

En las zonas desérticas donde la aridez climática hace que las cosechas se pierdan, los paisanos realizan diversas ceremonias para rogar por el agua.

En Catamarca, los castigados habitantes prometen a la Virgen del Valle un "Misachico", a cambio de lluvia. Este consiste en una procesión durante la cual se venera a la Virgen. Engalanada con puntillas de colores, la imagen es transportada -en una urna de cristal- a la capilla más cercana para ofrecerle una misa que se celebrará al día siguiente de la peregrinación.

En otras poblaciones, se llevan "santitos", siempre con la misma intención. Por lo general el Misachico es acompañado por un bombo y un violín. En una excelente composición del maestro Ramón Luna y de Enrique "Hurón" Viaña, se describe perfectamente la ceremonia:

 


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